


Potosí (110,000 habitantes) está ubicada al suroeste de Bolivia, a 4,000 msnm
La ciudad de Potosí constituye un concentrado de la historia del continente latinoamericano.
Al final del siglo 15, sometidos los Chichas (habitantes del suroeste de Bolivia), los Incas comenzaron a explotar unas venas de plata en Porco y el Inca mismo acostumbraba bañarse en la laguna de Tarapaya, cerca de la actual ciudad de Potosí.
En 1533, conquistada la capital del imperio inca, Cusco, Francisco Pizarro y los conquistadores se apoderaron de sus fabulosas riquezas ; poco después su compañero Diego de Almagro se lanzó hacia el sur en busca de otros tesoros.
La leyenda cuenta que, en 1545, un indígena que buscaba una de sus llamas perdida en el cerro prendió una fogata para soportar el frío de la noche. Por la mañana, descubrió un hilito de plata que había fundido a flor de roca. Primero decidió no hablar de eso a nadie, pero una noche se alardeó a su compadre - quien se lo contó a los españoles. Éstos no tardaron en darse cuenta de la riqueza de esta mina que iba a ser la más importante del continente.
Aprovechando las estructuras todavía existentes del imperio inca, los españoles decretaron que la mita, obligación para cada hombre de dar la tercera parte de su tiempo de trabajo al Inca, se haría ahora en las minas de plata, pero por cuenta de la Corona de España.
Durante más de dos siglos, en condiciones inhumanas, a 4,500 metros de altitud, sin más comida que hojas de coca que mascar, más de cinco millones de indígenas y de esclavos africanos murieron dentro del cerro, víctimas del primer genocidio de los tiempos modernos. Al mismo tiempo el Cerro rico inundaba de sus riquezas el reino de España, abasteciendo toda la economía de Europa1.
Los ricos colonos construyeron una ciudad fastuosa, Potosí, que contaba con una centena de iglesias, de monasterios y de palacios. En 1553, el emperador Carlos Quinto otorgó el título de “Ciudad Imperial” a la ciudad. Al final del siglo 16, con sus 160,000 habitantes, Potosí era más importante que París y aún Londres. Pero al principio del siglo 18, las venas de plata fueron agotándose, preparando la decadencia de la ciudad, que a eso del año 1800 no contaba más que con 10,000 habitantes.
Sin embargo, la ciudad reanudó con el crecimiento económico al principio de la primera guerra mundial, gracias a la fuerte demanda de estaño, muy abundante en el cerro. Recientemente, la caída de los precios tuvo por consecuencia la privatización de la COMIBOL (minas del Estado boliviano) y el licenciamiento masivo de mineros que se agruparon en cooperativas obreras para seguir explotando, en la mayor precaridad, el mineral de estaño y de zinc.
1 Para más informaciones, consultar “Las venas abiertas de América latina” de Eduardo Galeano, ediciones Siglo 21 de España, 1971.
Doña Marcelina es esposa de minero. Tienen cinco hijos. Es guardiana de la mina Santa Rosa, explotada por una de las cooperativas del Cerro Rico.

Entrevista a Doña Marcelina
¿Han construido ustedes la casa?
No. La cooperativa ha construido la casa. Mi mamá estaba aquí, ha trabajado 33 años en esta cooperativa y nos ha ayudado a construir la casa.
Tenía yo un hermano que ha muerto joven, a los 35 años, hace un año y dos meses que ha fallecido, y por eso nadie quiere trabajar en la mina. Tengo otro hermanito que ha estudiado pero no puede conseguir trabajo, y tampoco quiere trabajar en la mina.
Una vez que se ha cerrado [la explotación del] el estaño ya no ha habido nada. Ahora trabajan el complejo2 por toneladas. Una volqueta3 de 6 o 10 toneladas cuesta4 400 bolivianos5, trabajan por decir dos semanas.
No se gana mucho, creo 1,000, no, 800 bolivianos. Los que tienen hartos6 hijos no alcanzan.
Cuando cargan la volqueta, lo que ha caído en el suelo, eso nosotros barremos, y eso juntamos a parte, y eso es lo que nos llevamos a vender. Eso es lo que un poquito nos eleva, 400 bolivianos vamos a vender, entonces esito es para que compremos calzados...
Aquí son 29 socios. Son 36 cooperativas en todo el cerro.
Rodolfo
De vez en cuando, uno de los hijos de Marcelina, Rodolfo, 12 años, acompaña a los turistas que visitan el Cerro. Toma muy en serio su papel de guía turístico.
Entrevista a Rodolfo
Hay mineros que trabajan 25, 30, hasta 40 años dentro de la mina, y nunca han encontrado la vena de pura plata. Es que por eso ellos tienen más rápido la enfermedad de la silocosis.
Van a entrar [a la mina] a las 10 h y van a salir a las 6 h o 7 h [de la tarde].
¿Todos los mineros comen coca?
Sí, para tener fuerza. Eso les quita el hambre, el cansancio, el sueño y les da mucha fuerza.
Más arriba está el estaño, pero estas minas ya casi están abandonadas.
¿Ya casi no hay estaño ?
Hay harto estaño, pero el estaño está bajando7 y sólo el zinc está subiendo mucho.
Allí también está Caricari. En Caricari se explota también el mineral, el oro, la plata. Hay un poco de oro en unas lagunas.

En la punta del Cerro hay un indígena. ¿Entraron ustedes en la Casa de la Moneda8? ¿Vieron ese Mascarón? Eso es del indígena Diego Huallpa. También, en la época de la Colonia, el Diego Huallpa, cuando estaba pasteando sus llamas (todo el cerro estaba cubierto con estas plantas, así) una de sus llamas se ha [había] perdido. Y buscaba, y buscaba y al anochecer la encontró. Como vivía en Cantumarca, ya no podía bajarse, se alojó en las faldas del Cerro Rico de Potosí, y como había las pajas, prendió una fogata. Al día siguiente, cuando despertó, estaba diciendo “phuthu, phuthu”9 y es que estaba reventando la plata. Y cuando vio la plata, él así por bolsitas iba a vender a la Casa de la Moneda10.
De allí un día que ya no pudo trabajar solo, fue a llamar a su compadre que estaba en Cantumarca, su compadre Huanca, y entre los dos explotaron. Y hubo un desacuerdo, el otro [el uno] quería más, el otro quería también más y su compadre Huanca le traicionó. Fue a llamar a los españoles donde [que] estaban en Porco, a 25 km de la ciudad de Potosí.
Cuando llegaron los españoles de Porco, los indígenas decían “Están viniendo dioses, los dioses del cielo”. Como llegaron con sus caballos blancos, todos vestidos de blanco, parecían dioses. Y cuando llegaron “¡Están viniendo los dioses!” se arrodillaron [los indígenas] a sus pies. Ya abrieron las minas, empezaron a trabajar con los indígenas también. Seis meses sin salir a la superficie, en platos chiquititos les traían la comida, ellos estaban sólo con las hojas de coca.
De doce personas salían una o dos personas, pero cuando salían, se volvían ciegos.
[¿Y tú, quieres ser minero?]
No quiero ser minero, es muy sacrificado, porque... Hay que tener para esto mucha fuerza. Ahora me quedan cinco años más para estudiar, de allí a la Universidad, de la Universidad estudiar el inglés, el francés, y seré un guía.
8 Casa de la Moneda : en la Casa de la Moneda, se fundía la plata y se acuñaban las monedas con efigie de los reyes de España. En 1572 se trasladó la Casa de la Moneda de Lima a Potosí. La Corona de España tomaba la quinta parte de la plata del Cerro, “el quinto”.
9 “phuthu, phuthu” : en quechua “phuthu” se refiere a brotar, emanar, y se pronuncia “p oto, p oto”
10 a veces Rodolfo se equivoca un poco entre las leyendas y la historia. Por supuesto en aquella época no existía la Casa de la Moneda de Potosí.
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(Rodolfo) : 403 Ko
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7 está bajando : il s’agit du cours de l’étain
2 el complejo : minerai
3 una volqueta : camion-benne
4 cuesta : en este caso significa « vale »
5 bolivianos : un boliviano vale a eso de 0,12 euro, entonces 400 B son más o menos 48 euros
6 hartos : muchos
Rodolfo cuenta la leyenda de Diego Huallpa. Duración: 3’ 20”
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